Las muertes en soledad son una realidad silenciosa que crece en nuestra sociedad. Personas mayores que viven solas, sin apenas contacto, y que fallecen sin que nadie lo advierta durante días. En ALITRAUMA intervenimos en estos casos en Alicante y su provincia, y queremos hablar de ello con la seriedad y el respeto que merece.
Poner palabras a esta realidad ayuda a entenderla y a prevenirla.
Qué es una muerte en soledad
Hablamos de la muerte de una persona que vive sola y que no es descubierta hasta pasado un tiempo, a veces varios días. Suele afectar a personas mayores, pero no solo a ellas. Es una situación con un fuerte componente humano y también sanitario.
Detrás de cada caso hay una historia de soledad que interpela a toda la sociedad.
Por qué se detectan tarde
El aislamiento es la causa principal: personas sin familia cerca, con poco contacto vecinal, que pasan desapercibidas. A menudo es un olor, la correspondencia acumulada o la ausencia prolongada lo que hace saltar la alarma. Cuanto mayor es el aislamiento, más tarde se descubre.
La falta de contacto cotidiano es lo que retrasa el aviso.
Quién suele dar el aviso
Normalmente son los vecinos, el portero o un familiar que no logra contactar. También los servicios sociales o las autoridades. En cuanto se confirma la situación y actúan los servicios de emergencia, llega el momento de la limpieza y descontaminación de la vivienda.
Un vecindario atento es, muchas veces, la primera red de protección.
El componente sanitario
El tiempo transcurrido hace que estas intervenciones tengan un componente sanitario importante. Se generan residuos biológicos y olores intensos que requieren descontaminación profesional, con equipo de protección y productos específicos. No es una limpieza que pueda hacer un particular.
El paso del tiempo convierte estas limpiezas en un asunto de salud pública.
Cómo actuamos
Atendemos con urgencia, valoramos la situación y actuamos con rapidez: descontaminamos la zona, retiramos los residuos biosanitarios, limpiamos, desinfectamos y eliminamos los olores de raíz. Cuando la familia vive lejos, coordinamos todo para que no tenga que desplazarse hasta que la vivienda esté saneada.
Actuar rápido y coordinar con la familia alivia una situación ya muy dura.
El respeto por la persona
Aunque no haya familiares presentes, tratamos cada intervención con el mismo respeto. Detrás de esa vivienda hubo una vida, y nuestro trabajo es devolver dignidad al espacio. Lo hacemos con la seriedad que merece cualquier persona.
El respeto no depende de que haya alguien mirando.
El papel de las autoridades
En muchas muertes en soledad intervienen primero los servicios de emergencia y, en ocasiones, las autoridades, que deben concluir su actuación antes de que pueda limpiarse la vivienda. Nos coordinamos con ellas y esperamos siempre la autorización correspondiente. La limpieza es un paso posterior y regulado.
Cada actuación tiene su momento; el nuestro llega tras las autoridades.
El papel de la funeraria y el seguro
La funeraria se ocupa del traslado y de los trámites, y la limpieza de la vivienda es un servicio distinto que a menudo cubre, total o parcialmente, el seguro de hogar. Ayudamos a la familia a comprobarlo y nos coordinamos con la compañía para agilizar los trámites.
Comprobar el seguro puede aliviar también la carga económica del momento.
Cuando la familia vive lejos
Es habitual que los familiares residan en otra ciudad o país. En esos casos gestionamos la intervención a distancia: coordinamos accesos, informamos del proceso y no exigimos su presencia hasta que la vivienda está saneada. Así evitamos desplazamientos innecesarios en un momento difícil.
Actuar a distancia evita a la familia un viaje aún más doloroso.
El estado del edificio
Estas situaciones a veces afectan a zonas comunes por los olores. Nos ocupamos también de esa parte, desinfectando y neutralizando los olores que hayan llegado al rellano o a la escalera, para devolver la normalidad a toda la comunidad, no solo a la vivienda.
Recuperar las zonas comunes ayuda a que el edificio pase página.
La discreción con el vecindario
Estas situaciones generan lógica preocupación en la comunidad. Trabajamos con discreción para no alarmar y para resolver también los olores que pueden haber llegado a zonas comunes, devolviendo la normalidad al edificio cuanto antes.
Resolver los olores comunes ayuda a que la comunidad recupere la calma.
Un servicio con perspectiva humana
Cada muerte en soledad nos recuerda que detrás de una vivienda hubo una vida y una historia. Afrontamos estas intervenciones con esa perspectiva, tratando el espacio con dignidad y a la familia, cuando la hay, con toda la sensibilidad. No es un trabajo cualquiera, y no lo tratamos como tal.
Trabajar con perspectiva humana es lo que da sentido a este oficio.
Prevenir la soledad no deseada
Más allá de nuestro trabajo, estas situaciones invitan a una reflexión: cuidar de las personas mayores y solas de nuestro entorno, mantener el contacto y avisar a los servicios sociales ante cualquier señal. La prevención empieza por mirar a quien tenemos al lado.
Un poco de atención vecinal puede evitar muchas de estas historias.